Los pilares de acero tocan como de puntillas el lugar donde la casa ha decidido descansar protegida del viento y a la sombra de los pinos de mayor tamaño. La vivienda se dispone como una pieza rotunda en el paisaje que avanza a contra-cota hacia el mar. No hay muros de contención, no hay movimiento de terreno. La casa se presenta en escorzo y el recorrido se inicia acompañado a lo largo de un muro girado con respecto a la estructura, que conduce hacia un patio interior permitiendo un exterior protegido, un paisaje domesticado. Se accede por una pasarela atravesando el patio en su diagonal y dejando atrás el nivel del terreno que desciende con una suave pendiente que se mantiene inalterada.
Tras cruzar la chiflonera y dejando atrás el camino recorrido desde la ciudad, aparece un pabellón suspendido sobre el plano del suelo y cuyo inclinado deja pasar suavemente la luz que cambia lo largo del día.
Ubicación: Litueche
Estado: en construcción